
Las garrapatas son insectos a los que es fácil odiar. Pero, ¿sabías que no solo te chupan la sangre, sino que también te escupen dentro del cuerpo? Cuando empiezan a morderte para chuparte la sangre, parte de su saliva se mezcla con tu sangre. No debería sorprender que esto pueda provocar enfermedades. Lo que quizá sí te sorprenda es que este proceso de mordedura, succión y escupitajo haya dado lugar a una afección conocida como síndrome de alfa-gal. Sin embargo, lo que podría sorprenderte aún más es que haya un grupo de personas (científicos vegetarianos que han publicado en «Bioethics») que han encontrado la manera de afirmar que la plaga moderna que supone el síndrome de alfa-gal es algo bueno. El alfa-gal es una molécula (galactosa-α-1,3-galactosa) que se produce de forma natural en el organismo de la mayoría de los mamíferos, pero no en el ser humano. También se encuentra en la saliva de algunas garrapatas. Cuando una garrapata pica, puede transferir el alfa-gal de su saliva a la sangre de una persona. Las defensas naturales del cuerpo, o sistema inmunitario, pueden identificar el alfa-gal como una amenaza y desencadenar una reacción alérgica. El síndrome alfa-gal provoca que quienes sufren picaduras de garrapata desarrollen una fuerte alergia a la carne roja y a productos derivados de la carne, como los lácteos y la gelatina. Este síndrome puede llegar incluso a provocar un shock anafiláctico, que también puede ser mortal. Aunque la Biblia permite el vegetarianismo, también establece específicamente que hay muchos animales de «carne roja» que los seres humanos pueden comer (Deuteronomio 14:4-6). Calificar de «buena» esta plaga moderna.
